Por Miguel Moreno.
Esta entrada va de ligar y de vender.
Y si lo lees hasta el final aprenderás una valiosa lección de ventas que te puede ayudar a vender tu casa.
Edison, el inventor de la bombilla es más famoso por su bombilla que por su constancia.
Y tuvo que realizar más de 1.200 intentos para lograrlo, para que su bombilla eléctrica funcionara.
Así es que tuvo que tener más paciencia que Job.
¿Y ésto que tiene que ver con ligar?
Te pongo en situación.
En los tiempos de María Castaña cuando yo era un chavalito era costumbre poner canciones lentas en la discoteca.
Cada cierto tiempo ponían tres o cuatro canciones lentas para que la chavalada pudiera bailar sin que te metieran una denuncia por acoso o por bailar mal.
Este era el momento más mágico de la noche porque si dos personas habían conectado previamente tenían la oportunidad de intimar algo y de iniciar una relación.
Y no como ahora que el bailar pegados se limita a una bachata o una quizomba, o un merengue, o lo que sea.
Bailes tan complicados que no terminas nunca de aprenderlos.
Y el reggeaton lo dejamos aparte.
Cuando en mi época el bailar lento era un pasito a la izquierda, y dos a la derecha.
Y tíos tan torpes como yo pegaban la cintura para no perder el ritmo (bueno eso decía yo).
Que al final era un contacto tan íntimo que hoy día te puede caer la del pulpo.
Bueno no me enrollo que me entra nostalgia. Eso era libertad y no la mierda que tenemos ahora.
Y ahora la lección de ventas.
Cuando sonaba el primer lento, no ligaba más el más guapo, el más alfa, o el más malote de la disco, que también.
Ligaba más el que más intentos hacía de sacar a una chica a bailar.
El record lo tuvo uno que antes de que terminara la primera canción recibió siete rechazos hasta que la octava aceptó bailar con él.
Yo desde la barra con mi cubata en mano seguí la jugada y podía ver cono el tío se acercaba a una chavala y le decía algo y ésta negaba con la cabeza, y así hasta que la octava le dio su mano.
Aquí lo importante no es la pregunta sino el número de intentos.
Este tío era un vendedor cojonudo y su táctica le funcionaba bien porque conseguía el objetivo de bailar bien agarrado.
Ya sabemos que 0 intentos=0 resultados.
Y que muchos intentos=éxito en el resultado.
¿Entonces propietario por qué te limitas a quedarte en la barra con el cubata en la mano esperando?
Hoy el comprador es la chica que espera a que la saques a bailar.
Intenta bailar con el comprador porque el final del baile es que puedas vender tu casa.
Entonces, ¿por qué te limitas a poner un precio de salida que ni tu sabes cómo has llegado a él? ¿Y por qué públicas tu inmueble en 1 o 2 portales sólo y te limitas a esperar a ver si suena la flauta?
Tienes que realizar todos los intentos posibles para vender tu casa.
Eso supone poner un precio de salida en valor de mercado y difundir tu anuncio en el mayor número de portales inmobiliarios posible.
Y hacer un seguimiento para ver qué no funciona y arreglarlo.
P.D.: Para vender tu casa Mira Aqui
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